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Maradona: “A los hinchas nos gustaría que a River se le caiga la bombacha en la Copa”

A 20 primaveras de su retiro y en su cumpleaños nro. 57, Diego acento como hincha y recicla una de sus grandes frases, dice que le encantaría arriesgar en este Boca y aconseja al Pipa.

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(La optimismo del diez luego de ganarle a River en 1997, en lo que sería su postrer partido profesional.)

¿Qué recordás de ese postrer partido de tu carrera, que fue una triunfo 2-1 a River en el Monumental?

-Que no podía arriesgar porque tenía un desgarro en el aductor , pero contra River hay que arriesgar hasta estando muerto. Trabar con la comienzo, con lo que sea… Tuve que salir en el entretiempo porque ya se me caía la pierna. Y les ganamos. ¡Así que me retiré ganándole a River!

Hay distintas clases de ídolos en la historia de Boca. Está Rojitas, un mago al que los hinchas seguían desde que estaba en la Reserva, que jugó ocho primaveras entre 1963 y 1971 y que fue capaz de desestabilizar a los defensores con más auge de impasables en los cinco títulos que consiguió. Están los que nacieron en el ciclo del Toto Lorenzo, con el Psicótico Gatti a la comienzo y luego Mouzo, Suñé y unos cuantos más, y le dieron al club sus primeras Libertadores e Intercontinental en 1977 y 1978. Y, por postrer, los que fueron fruto de la goce alcanzada con Carlos Bianchi y que, con el paso del tiempo, se dividieron en tres corrientes: Guillermo, Palermo y Riquelme. El Melli fue ídolo mayor hasta el 2007, por sus goles, títulos y picardías en sus diez primaveras en continuado en el club, siempre poniendo los colores de la camiseta por delante de cualquier proposición del extranjero. El Psicótico consolidó una idolatría que se puede cuantificar fácilmente por sus 236 goles en el club, pero todavía por las historias de superación (lesiones, dramas familiares) y los goles inverosímiles que supo hacer en sus 404 partidos. Y JR lo fue por su ocultismo increíble de circunscribir por los estadígrafos: una pisada, una caño de espaldas, partidazos y golazos frente a los rivales más difíciles (Palmeiras, Auténtico Madrid y River, siempre River) y hasta un túnel sin tocar la pelota en su última función.

Lo de Diego Armando Maradona es diverso a todos y muy difícil de igualar: fue ídolo porque era el mejor del mundo y era de Boca. Eligió el club en 1981, se fue, llegó a lo mayor y nunca perdió el acto sexual por la camiseta. Se mostraba como un hincha más a principios de los 90, cuando aparecía en la platea de la Cofre cada vez que podía. Y, en la que fue la fiesta más extenso de esa plazo, en un partido frente a Colón, el 7 de octubre de 1995, cumplió su promesa de retornar. Fueron 31 partidos y siete goles, en los que llevó al equipo a pelear cada campeonato, principalmente el Tolerancia 97 que se escapó por poco. En cada presentación, dio todo lo que le quedaba de su talento y llenó el corazón de los hinchas xeneizes. Hasta esa despedida -que no se sabía que iba a ser despedida- en el entretiempo de un Superclásico en el Monumental, el 25 de octubre de 1997. Fueron 45 minutos que los jugó dañado y salió para no retornar más. Hace 20 primaveras. Pero ni el paso del tiempo hace que el Diez deje de charlar como ese hincha…

-Posteriormente de ese postrer partido en el Monumental dijiste una de tus grandes frases: “A River se le cayó la bombacha”. ¿Cómo se te ocurrió?

-Hacía como siete primaveras que no nos ganaban su cancha y esa vez tenían todo para ganarnos. Me acuerdo adecuadamente. Pero sacamos la camiseta nosotros y a ellos se les cayó la bombacha. Fue así.

-¿Y ahora, como hincha de Boca, pensás que se le puede retornar a caer en la Libertadores?

-Ahora, a todos los de Boca, nos gustaría que se le caiga la bombacha a River en la Copa. Por supuesto que sí.

-¿Qué darías por retornar a arriesgar un partido en Boca o en la Selección?

-¡Me cortaría un auxilio! Retornar a arriesgar una vez más con esos colores es poco que no tiene precio…

-Te faltó arriesgar y ingresar una Libertadores con la camiseta de Boca. ¿Fue una cuenta irresoluto?

-Sí, sin dudas. Yo gané el derecho a jugarla, pero me vendieron al Barcelona y no pude seguir. Me hubiera encantado.

En el día de su cumpleaños número 57, el Diez celebró primero con el plantel del Al Fujairah de Emiratos Árabes y luego estuvo en su casa con su grupo y sus amigos, entre los que estuvieron su mujer Rocío Oliva y su abogado Matías Morla. Y para soplar las velitas, hasta le hicieron una torta con la forma de la Cofre…

-¿Al equipo de Guillermo como lo ves?

-Muy adecuadamente. Me gusta. Es un equipo en el que me gustaría arriesgar, me encantaría. Con Barrios, con Pavón, con Benedetto, con todos los muchachos.

-Benedetto es una alcoba secreto, seguramente lleguen ofertas por él y por delante tiene la chance de arriesgar el Mundial. ¿Qué consejo le darías al Pipa?

-Que la siga rompiendo en Boca, que la Selección lo paciencia. Tiene grandes cualidades..

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